DÌA 11. Abrazando la Abundancia

Hace poco más de un siglo, los investigadores de la física cuántica comenzaron a descubrir que todo en este mundo está hecho de hilos de energía que vibran constantemente. Se descubrió que todo aquello que antes se consideraba completo y sólido, se conforma de energía pulsando constantemente. Aun más increíble, la ciencia descubrió que esta energía invisible llega a ser visible por medio de la expectativa, el deseo y la consciencia de los humanos. La ciencia reveló que lo que determina el resultado que experimentamos es lo que hacemos con esta energía.


Vivimos en un mundo de infinitas posibilidades, todas diseñadas por nosotros. Debido a que estamos envueltos en toda esta potencialidad, esto naturalmente nos mantiene en un estado constante de flujo en donde el más pequeño cambio en la conciencia puede tener un gran impacto. La mayoría de nosotros no sabemos cuánto poder tenemos a nuestra disposición ya que tanto la energía como la conciencia son invisibles, y lo que no podemos ver, tocar, oír, oler o probar generalmente lo olvidamos. Pero así como existe la electricidad, la energía, ya sea que prendamos la luz o no. Si hemos de comenzar a utilizar este poder eficientemente, debemos estar dispuestos a explorar el reino del espacio interior, porque es ahí donde el potencial invisible se transforma en todo lo que sí podemos ver, tocar, oír, oler y probar.


Si queremos cambiar el mundo en el que vivimos, tenemos que comenzar a pensarlo diferente. Robert Collier, escritor del Siglo XX, dijo lo siguiente al respecto: "¿Alguna vez has corrido una carrera o has trabajado a tu máxima capacidad por un largo período de tiempo, o has nadado una gran distancia? ¿Recuerdas como, poco después de haber comenzado, te comenzaste a sentir cansado? ¿Recuerdas como, antes de haber avanzado, pensabas ya haber llegado al límite? Pero también recuerda que cuando seguiste avanzando, tomaste tu segundo aire, tu cansancio desapareció, tus músculos estaban llenos de energía, y literalmente te sentías cargado de energía. Hay grandes reservas de energía almacenadas en cada ser humano de lo cual casi nadie sabe."


La mayoría de las personas somos como un hombre que maneja el carro en primera sin saber que un simple cambio en la palanca puede incrementar la velocidad, y además lo puede hacer con menos gasto de energía.


La ley del Universo es la ley del abasto. Hay abundancia para todos.


El mundo te pertenece. Es tu propiedad. Te debe no solo la vida, sino todo lo bueno que puedas desear. Pero, tienes que demandar estas cosas. No debes temer nada, no debes estar asustado de nada, no debes detenerte ante nada. Tienes que ser dominante.


Recuerda como crecen las flores. Las flores, los pájaros, toda la creación, está incesantemente activa. Los árboles y las flores durante su crecimiento, así como los pájaros y las criaturas salvajes al construir sus nidos y buscar sustento, están siempre trabajando—pero nunca se preocupan.


Si todos dejáramos de preocuparnos— si aceptáramos ser productivos, pero nunca estar ansiosos acerca del resultado—sería el comienzo de una nueva era en el progreso de los humanos, una época de libertad, de liberación de la esclavitud. Jesús implementó la ley universal del abasto cuando dijo, "Por lo tanto les digo, no se preocupen por mañana, qué comerán o qué vestirán—busquen primero el reino de Dios, y todo eso será dado a ustedes."


¿Por qué entonces, tantos millones de mujeres y hombres viven en la pobreza y la miseria, en la enfermedad y la desesperanza? ¿Por qué? Principalmente porque crean una realidad en la pobreza a través de su miedo. Visualizan la pobreza, la miseria, y las enfermedades, y así las atraen. Y en segundo lugar, no pueden demostrar la ley del abasto por la misma razón que millones de personas no pueden resolver un problema de álgebra. La solución es sencilla—pero nunca les han enseñado el método. No entienden la ley. Colocan el poder en las manos que tienen ocupadas con tantas otras cosas, que no tienen el tiempo para atraparlo.


La esencia de la ley es que debes pensar en la abundancia, ver la abundancia, sentir la abundancia, creer en la abundancia. No permitas que ningún pensamiento limitante entre en tu mente. No existe ningún deseo para el cual no haya satisfacción en abundancia.


Y si lo puedes visualizar en tu mente, lo puedes obtener en tu vida diaria. —Robert Collier


La Acción del Día:


  1. Lee nuevamente tu Plan de Negocio para la Prosperidad.

  2. Coloca tu cuota de dinero del día de hoy en tu contenedor y lee la afirmación que está en el contenedor tres veces.

  3. Bendice a todos los que están a tu alrededor, incluyendo a los otros participantes en este experimento. Imagina como aquellos a quienes bendices prosperan y se rodean del bien. Entonces bendícete a ti mismo e imagina lo mismo. Puedes continuar bendiciendo a la persona o personas en tu lista de bendiciones.


El Pensamiento del Día:


"Tienes todo lo que necesitas: un cuerpo milagroso, un cerebro fenomenal, y una mente subconsciente vasta y poderosa. Ahora, sólo necesitas enfocar tu mente en la dirección correcta." —Marc Allen


La Afirmación del Día:


"Tengo todo lo que necesito. Estoy prosperando."