DÍA 15. El Camino de las Bendiciones

Cuando Kate inició con este Proyecto de Bendiciones, una de las preguntas más frecuentes que recibía era cómo efectuar una bendición. Aunque el bendecir no es más que expresar el deseo de enfocarse en lo más alto y mejor para nosotros y para los otros, ella sabía que respondía mucho mejor a procesos con pasos precisos que pudieran seguirse fácilmente; los demás quizá podrían hacer lo mismo también. Y así, con esto en la mente, se dispuso a crear un proceso práctico para bendecir a la gente, los lugares, las circunstancias, para que cualquiera lo pudiera hacer en cualquier momento y que fuera fácil de aprender.


Ideó cinco pasos fáciles de recordar acerca de su propia definición de Bendecir. Nombró el proceso “El Camino de las Bendiciones”, en honor de una ceremonia tradicional de sanación de los indios Navajos la cual es un derecho espiritual para mujeres en las últimas etapas del embarazo y diseñada para ser una celebración de vida. Debido a que cada bendición en cierto modo es un nacimiento, le pareció perfecto nombrarlo así.


A medida que empezó a practicar los cinco pasos del Camino de las Bendiciones, se dio cuenta que cualquier resistencia que pudiera sentir se disolvería instantáneamente. Ha descubierto que es un método infalible para moverse de una vibración baja en donde siente miedo a una vibración superior donde siente amor, y de un lugar de limitaciones a un lugar de posibilidades.


Te lo ofrezco ahora a ti como una forma para calmarte, descansar y con mucho amor soltar todo lo que te hace resistir a la prosperidad. Que te permita darle la bienvenida al nacimiento de una nueva y más próspera realidad.


He aquí los cinco pasos del Camino de las Bendiciones:


  • RESPIRA

Inhala y exhala profundamente, para dejar ir toda tensión que pueda estar presente. A medida que inhalas, mentalmente repite "Estoy lleno de bendiciones" y con tus exhalaciones mentalmente repite "Bendigo el mundo en que vivo." Si eres una persona visual, puede ser que te imagines bendiciones de todo tipo que fluyen hacia ti mientras inhalas y bendiciones que emites al mundo como regalos mientras exhalas. Siente como se expande tu diafragma con cada inhalación y sostén el aire mientras te sientas cómodo y después exhala. Exhala lentamente, permitiendo que tu diafragma se contraiga mientras vacías el aire de tus pulmones. Si es posible, deja salir un sonido de “Ah-h-h” al terminar esta respiración. Este sonido es una señal física para tu cuerpo de que te estás relajando.

  • MIRA Y ESCUCHA

Mira y escucha lo que tu ser interno está tratando de decirte. Esto es de lo que se trata la autoconciencia, pero la mayor parte del tiempo ignoramos todas las advertencias que nos dan nuestros sentimientos y emociones y brincamos directo al estado de reacción. Sólo cuando nos tomamos el tiempo de mirar y escuchar a nuestro ser interno, es que podemos tener el control sobre nuestras emociones. Una vez que estamos en control, podemos elegir enviar bendiciones en lugar de estresarnos. Por favor entiende que no es necesario juzgar la emoción o el sentimiento. Tu ser interno no juzga, así es que no permitas que tu ego lo haga, tampoco. Simplemente acepta tu estado emocional tal y como se encuentra. Tu aceptación deja ir la resistencia, y una vez que se ha eliminado la resistencia, hasta las emociones más erráticas pueden ser fácilmente transformadas.

  • ELEVA EL PENSAMIENTO

Sin importar lo que te estén diciendo tus emociones y tus sentimientos, tienes la habilidad de entrar a tu elevador mental para subir tu estado mental. Puedes elegir dejar los juicios, la crítica y cada pensamiento limitante en la planta baja de tu pensamiento y subir al penthouse de la conciencia donde viven las posibilidades ilimitadas. Si estás bendiciendo a otra persona, esto te permite cambiar el estar juzgando su situación actual y así visualizar lo mejor para el o ella.


NOTA: Y si tu propósito es el soltar todas las razones limitantes por las que no has dejado entrar todo lo bueno en tu vida, estarás elevando todos tus pensamientos limitantes a ser ilimitados. Solo acepta el estado de restricción de tu pasado, y entiende que tan solo se desarrolló en un intento para protegerte de los cambios que tanto temías. No tienes que analizar cada pensamiento limitante. Tan sólo toma las respuestas que recibiste a la preguntas que hiciste ayer, o a cualquier pensamiento limitante que hayas descubierto, y cambia el “no puedo” por el “puedo” en tu conciencia.

  • ENTRA A UN ESTADO DE DISPOSICIÓN

Está dispuesto a dejar que tu deseo, o tu nueva manera de pensar se vuelva tu realidad. También, está dispuesto a perdonar cada pensamiento equivocado y a amar incondicionalmente a todos y todo lo involucrado. A medida que abras tu corazón y tu mente a las posibilidades de bien ilimitado y dejes que cualquier fragmento de juicio o emoción negativa se elimine con tu deseo, puede ser que hasta sientas que entra una nueva realidad en tu vida. Tu disposición permite que esto suceda. Ya que es únicamente por medio de tu disposición que abres la puerta a posibilidades y sólo por medio de tu disposición invitas a la prosperidad a entrar.

  • ¡DA LAS GRACIAS!

No te esperes para ver que la bendición o el deseo se cumplan para expresar entonces tu gratitud. La gratitud conecta lo que queremos con lo que recibimos y permite que fluya de manera más rápida a nuestras vidas. Cuando dudamos acerca de decir palabras amorosas de gratitud por todas las bendiciones en nuestras vidas, nuestro no querer hacerlo sirve como una afirmación de incredulidad. Así es que no dudes en expresar gratitud por cada bendición en tu vida: lo que ya tienes y lo que no tienes todavía; las bendiciones que te llegan y las que fluyen de ti hacia otros.


Ahí están: los cinco pasos del Camino de las Bendiciones.


Con tan solo un poco de práctica, puedes pasar por los cinco pasos en segundos. Y como si fuera poco, lo puedes practicar donde sea y cuando sea en completa privacidad. Un observador te puede ver respirar hondo, pero solo tú puedes saber como puede transformarte esa respiración.


Utiliza este proceso para bendecirte y bendecir a otros, y úsalo también para moverte de una emoción negativa a una positiva, o cuando sientas que estás en baja vibración.