DIA 35. Magnetizando Nuestro Bienestar

Hace unos años, la amiga de Kate, Sharon Warren, escribió un libro maravilloso llamado Magnetizando los Deseos de tu Corazón (Magnetizing Your Heart's Desires). En el frente de cada libro colocó un pequeño paquete que contenía dos minúsculos, pero poderosos imanes.


Conocidos como los imanes de la tierra, estos pequeños pedacitos de energía atrayente son increíblemente fuertes. Es muy difícil separarlos, debido al magnetismo entre los polos.


Sharon incluía los imanes en su libro porque sabía que eran un extraordinario ejemplo de cómo nosotros, creadores pensantes, atraemos nuestros deseos. Ella quería que sus lectores entendieran esto también, y qué mejor manera de hacerlo que dándoles ejemplos tangibles que pudieran tocar, sentir, separar y después unir nuevamente.


Es divertido jugar con imanes. Especialmente cuando nos recuerdan nuestro propio magnetismo. Cuando deseamos o necesitamos cualquier cosa, automáticamente establecemos una cierta frecuencia de vibraciones basada alrededor del deseo o la necesidad. La intensidad de la vibración se determina por la fuerza de los pensamientos, sentimientos y emociones asociados con el deseo. Literalmente están llenos de una fuerza magnética.


Mientras mantengamos la vibración, la obtención del deseo se atrae a nosotros como un imán a otro. Cuando pensamos en lo que queremos, cuando lo visualizamos, lo soñamos, hablamos amorosamente de ello y lo festejamos, entonces llega a nosotros. No puede resistir llegar a nosotros. La manifestación de lo que queremos está tan llena de su propia necesidad irresistible de correr a nosotros que literalmente no hay nada que lo pueda detener. Es como un imán que jala al otro. No puede detenerse, a menos que elijamos detenerlo al voltearnos a ver otra cosa.


Elegimos voltearnos cuando pensamos o decimos cosas como:


"¿Porqué no ha llegado?"

"¿Porqué no puedo tener lo que deseo?"

"Quizá no me lo merezco."

"Debo de estar haciendo algo mal."

"Quizá no esté visualizando correctamente."

"Quizá lo que deseo no es bueno para mi."


Estas oraciones destruyen el magnetismo porque automáticamente disminuyen nuestra vibración. Literalmente nos jalan hacia abajo. Por eso es muy importante poner atención a lo que pensamos, decimos y hacemos.


Y en el momento en el que nos demos cuenta de que hemos dicho o pensado algo que puede reducir nuestra capacidad de magnetismo, podemos utilizar técnicas como el TLE y las bendiciones para re-alinearnos con lo que queremos.


Cuando nos preguntamos porqué no está llegando lo que queremos, o nos cuestionamos si llegará algún día o no, creamos un retraso. Nuestro deseo no llega porque enviamos constantemente señales que dicen que aun no llega, manteniéndolo alejado.


Sin embargo podemos gentilmente dar golpecitos a nuestras emociones para alinearlas con frases como "Aunque lo que quiero no está aquí, todavía me amo y apruebo completa y profundamente," y al hacerlo, abrimos el camino para que lo que queremos llegue a nosotros fácilmente. El golpeteo nos permite fácilmente cambiar la vibración y re-direccionar la fuerza magnética dentro de nosotros. Al hacerlo, nos volvemos irresistibles a lo que queremos. Y lo que queremos se vuelve más irresistible para nosotros.


La Acción del Día:

  1. Lee nuevamente tu Plan de Negocio para la Prosperidad y las once cosas de tu lista de Agradecimientos.

  2. Coloca tu cuota de dinero del día de hoy en tu contenedor y lee la afirmación que está en el contenedor tres veces. Espera recibir algo en regreso.

  3. Bendice a todos los que están a tu alrededor, incluyendo a los otros participantes en este experimento. Imagina como aquellos a quienes bendices prosperan y se rodean del bien. Entonces bendícete a ti mismo e imagina lo mismo. Puedes continuar bendiciendo a la persona o personas en tu lista de bendiciones.


El Pensamiento del Día:

"Así como tu juego de imanes atrae o repele, así lo hace tu compás interno en la dirección de ser un Creador Deliberado para que puedas encontrar tu gran amor y pasión. Tan solo tienes que dirigir tu camino a lo que tu corazón te pida. No permitas que otros elijan por ti. Tú eres el Capitán Creación al timón de tu barco, feliz y deliberadamente siguiendo tu poder y guía internos. La Fuente siempre es tu copiloto. Ten valor, confianza, y mira hacia adelante mientras pierdes de vista la costa (tu pasado) con un comienzo fresco, e infinitas y espléndidas posibilidades. Recuerda que el faro está dentro de ti. Pídele al Universo que te ayude a navegar tranquilamente, en un viaje seguro. Es tu decisión..." -Sharon Warren-


La Afirmación del Día:

“Tengo toda la energía que necesito para lograr mis sueños”